Martes, Junio 30th, 2009...22:08

Ha muerto Pina Bausch

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Nunca he sentido una emoción tan intensa como espectador teatral que aquella tarde noche del verano de 1983 en el Teatro Municipal de Avignon viendo “Kontakthof”, de Pina Bausch. Era el primero que veía de ella como coreógrafa y de su compañía afincada en Wüpertal. En realidad la sorpresa fue doble: no sabía con exactitud lo que iba a ver, y, en segundo lugar, porque lo que apareció ante mis ojos no era un gran espectáculo, sino algo diferente a todo lo que yo había visto hasta ese momento.

 

En la vida de un espectador de teatro hay siempre un antes y un después. Ese momento significó para mí esa intersección.

 

Lo fue para mí y lo fue para muchas más personas. Compartíamos un palquito Sergi Belbell y Manolo Llanes. Salimos con la mirada perdida en un horizonte interior que nos hacía reflexionar seguramente en direcciones diversas. Manolo se la quería llevar a su Festival de Granada. A Sergi le había abierto un rumbo nuevo en su incipiente carrera de escritor. A mí me cambió la vida.

 

No exagero. Me cambió la percepción del teatro, que ha sido mi vida. Me trastocó mi pobre idea de los géneros estancos: teatro por aquí, danza por allá, pintura por arriba, cine por debajo… Pina proponía algo que todo lo integraba. Sus actores no hablaban, pero no paraban de decir cosas. Transmitían la idea de un inmenso dramatismo existencial, de una soledad indescifrable, cuestionaban la vida en pareja, la sociedad en su conjunto.

 

Era un nuevo sentido del humor, en donde el absurdo y la crueldad se daban la mano. Aquello era sádico y hermoso, de una belleza intensa y desolada. Nada sería igual desde entonces, y, efectivamente, nada lo fue después de su aportación artística.

 

Alfonso Desentre y yo hablamos con ella unos minutos en Madrid hace dos años. Le propusimos que viniera a la Expo rescatando una antigua coreografía en donde el agua era el tema protagonista. Su calendario era otro y no fue posible.

 

Nos saludó con unos hermosos ojos tristes y con las palmas juntas, ritualmente. Y se perdió por las calles, como en una de sus coreografías.

 

Si quieres ver imágenes, pincha aquí.



2 Comments

  • Pues no tuve el placer de verla trabajar. Suertudo tú. Veré con detenimiento el vídeo que enlazas.
    Besooo

  • Sin saberlo a mí me ocurrioó lo mismo, ella estaba detras de mi con su hija de unos diez años. Yo bebo de su fuente y sueño con aquella imagen, genialidad y ternura juntas. Fue en el Patio del Palacio de los Papas en las últimas gradas, ni siquiera me fije en la noche que hacía, supongo que no llovió.

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