Viernes, Julio 10th, 2009...0:10

Puerta de las lilas (1957)

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Ingenuidad

 

Estamos ante una bonita película realizada por René Clair once años después de su regreso a Francia tras su estancia en Hollywood. De cine lo sabía ya todo, y las claves del suyo estaban perfectamente presentadas en público: habilidad para la dirección de los actores, un olfato especial para describir ambientes populares, para contar historias con un pie en el documental costumbrista y otro en una descripción poética de la realidad.En esta ocasión nos cuenta una historia procedente de la novela “La grande ceinture”, de René Fallet y todavía se puede ver con interés, aunque hay momentos que han ido perdiendo fuerza por el camino. Lo mejor, la escena en la que unos niños juegan a lo que exactamente están describiendo los mayores en un bar cercano. No es solo una referencia anecdótica: A Clair le interesó siempre el mundo infantil y el ángulo de visión que desde allí se tiene del mundo de los mayores.

Los actores responden muy bien a los que el director les pide. Pierre Brasseur da vida al protagonista de la película, una especie de vagabundo con excelente corazón y que, sin embargo, es francamente increíble. Es especialmente interesante la participación de Georges Brassens que entonces contaba con treinta y seis años: canta bien y actúa regular.

La película fue nominada al Oscar a la mejor película de habla no inglesa, galardón que no consiguió. Es bella por su fotografía y su mensaje profundo. Es tal vez insuficiente por su excesiva ingenuidad.

 

 

Argumento:

 

Un vagabundo y su amigo artista refugian durante unos días a un bandido que acaba de cometer un atraco, y establecen una intensa y desprendida relación con él. Este tiene relaciones también con una joven de la que el vagabundo está secretamente enamorado.

 

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