Lunes, Agosto 30th, 2010...1:47

Boston Legal (quinta temporada)

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Televisión de ideas

Sería una serie de abogados de las muchas que hay en las televisiones si no fuera por estas características que la hacen sencillamente inigualable:
-Los casos que estos abogados atienden parecen salidos de un pozo literario inspirado en lo más extremo de Kafka y de Ionesco: son absurdos, increíbles, inverosímiles. Cada uno supera al anterior en imaginación, en disparatado, en atrevido. Aquí son los guionistas los que merecen un premio.

-En ese bufete ocurren las cosas más inverosímiles, que terminan pareciéndonos verosímiles. El absurdo termina pareciéndonos normal. Aquí los directores tienen gran responsabilidad.

-Los abogados tienen unas peculiaridades personales que les hacen estar fuera de cualquier catálogo. Entre éstos se lleva la palma Allan Shore, el personaje interpretado por James Spader, actor que se hizo muy popular por su participación en “Sexo, mentiras y cintas de video”. Aquí está sencillamente extraordinario, componiendo a un profesional locuaz, imaginativo, culto, sensible y brillante. Y qué decir del abogado encarnado por William Shatner, el capitán Kirk de “Star Trek”, todavía más excéntrico: imprevisible, arbitrario, reaccionario, irreverente…, capaz de echarse un pedo ante el mismísimo Tribunal Supremo. Junto a ellos, Candice Bergen, Mark Valley, Julie Bowen y otros magníficos actores que encarnan personajes también eficacísimos, reconocibles y recordables.

-Capítulo aparte merece la relación personal entre los dos primeros. Diferentes en cuanto a sus ideas y a sus edades, pero amigos de verdad, que comparten todas las noches un rato para beber un vaso de whisky, fumarse un puro y hablar de lo divino y de lo humano. Encarnan un precioso mensaje de respeto y tolerancia.

-Pero, por encima de cualquier otra característica, lo que hace “Boston Legal” algo insuperable para quienes amamos las teleseries, es su capacidad para hacernos pensar. Si hay un teatro y un cine de ideas, también hay una televisión de ideas: ésta. Todos los temas, desde el aborto a la eutanasia, desde el racismo hasta la legitimidad de la política en Estados Unidos, desde la xenofobia hasta la ilegalidad de la invasión de Irak, todos los temas importantes terminan saliendo a colación, estableciendo un debate interesante con el propio espectador y alimentando una conciencia libre y autocrítica.

Por eso, estas palabras de Allan a su amigo Dany en el último episodio de la quinta temporada antes de irse a pescar resumen de manera excelente la ideología que transpira esta magnífica teleserie: “amo este país, pero… a veces no logro reconocerlo”.

 

 

 

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