Domingo, Julio 6th, 2014...22:26

El caso de Charles Dexter Ward. H. P. Lovecraft

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Ingenuidad y miedo

En algún momento la vida de un lector empedernido se encuentra con el escritor norteamericano H. P. Lovecraft (1890-1937). Supongo que, como le ocurrió a Michel Houellebecq, cuando ese encuentro se produce muy pronto –a él le ocurrió a los dieciséis años, según parece-, estamos ante un tropezón de resultados incalculables.

Si le pasa a mi edad –es decir, con cierta experiencia en la vida-, la cita literaria produce un placer más suave. Uno ha visto mucho, ha leído por ejemplo a otros autores a los que Lovecraft ha inspirado –como el propio Huellebecq-, y el pánico a uno a estas alturas se le produce por las cosas reales y tangibles de la existencia, no tanto por las capas oscuras y profundas, que precisamente por su profundidad y su falta de luz, se perciben como dudosas e improbables.

Pero, visto lo visto y dicho lo dicho, me puedo imaginar la conmoción que estos textos causaron en su momento, y en concreto “El caso de Charles Dexter Ward”, escrito entre 1927-28, que leo en la edición de Acantilado. Porque es un cóctel abrumador: magia negra, usurpación de personalidad, fenómenos paranormales, etc, conducido todo ese caudal por una trama perfectamente estructurada y unos personajes creíbles y atormentados.

De ahí, de esa construcción realista de las vidas, los paisajes y las situaciones, surgiría el terror y el desasosiego con que eran leídos en su momento unos textos, que ahora, a principios del siglo XXI, se sostienen especialmente por una suerte de lúcida ingenuidad, de astucia literaria, y de audacia para conmover y provocar.



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