Martes, Agosto 5th, 2014...17:50

La sonrisa etrusca. José Luis Sampedro

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Dos mundos que conviven

El de antes y el de ahora. El de lo artesanal y el de lo industrial. El de los valores relacionados con la naturaleza y el de los relacionados con las ciudades. Difícil convivencia si ambos mundos enseñan sus lados peores, sus más feroces garras: la de la supervivencia y la ley del más fuerte, y el de la alienación, la miseria y el egoísmo individualista.

El segundo se va imponiendo al primero. Estamos en él. Las vacunas van eliminando enfermedades, pero también estilos de vida que encerraban sabiduría, tesón, esfuerzo personal. Difícil dialéctica, que ojalá tuviera una síntesis hegeliana fácilmente aplicable. Lo hacemos difícil, más difícil, quiero decir, porque los ejércitos enemigos se miran casi siempre con desprecio, y con temor.

Un bebé, un cáncer irreversible, el recuerdo de una guerra de valores, una ciudad italiana oscura y llena de coches, una familia estándar, un abuelo que es estudiado en la Universidad como si del hombre de Cromañón se tratara, la metamorfosis de ese hombre… La muerte del viejo cuya última victoria es escuchar cómo su nieto lo llama y al que él ha acompañado en la oscuridad de su cuarto noche tras noche, contraviniendo todos los manuales de pediatría moderna.

Todo eso es “La sonrisa etrusca” (1985), una novela conmovedora, que parece detenida en el tiempo, que nos plantea mucho más que un conflicto doméstico, y que, como ciertos vegetales, está llena de capas de sentido. Metáforas que explican nuestra vida, también la pasada, la que otros vivieron, y la que otros vivirán, esperemos que mejor que nosotros.

Primera novela que leo de un escritor viejo, que ya conocí viejo, hablando bien de los acampados en España, joven, por tanto, de espíritu, que sabía de economía y desmenuzó las causas de la crisis, de esa que dicen los que la crearon en todo el mundo que estamos saliendo porque las cifras macro van estupendamente mientras el sufrimiento y la pobreza de muchos sigue creciendo. Me huelo que, como Bruno, el partisano protagonista de la novela, José Luis Sampedro (1917-2013) tampoco se lo creería.



1 Comment

  • Fue la primera novela que leí de Sampedro y … me cautivó. Deliciosa, entrañable, amable, lúcida, increíble.
    Después vinieron otras, descubrí a un escritor y pensador fascinante. Sus novelas me encantan, pero sus ensayos y entrevistas son de una claridad tan meridiana y certera que no te puedes quedar indiferente. Un verdadero agitador.

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