Sábado, Diciembre 26th, 2015...13:51

Amsterdam, Ian MCewan

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La sombra de Molly

La vida de una persona no termina definitivamente de morir. Lo que hizo, lo que dijo, lo que pensó, algo de su aroma queda en algún sitio, frecuentemente en la memoria de algunos, de quienes la quisieron o la detestaron.

Molly Lane, una mujer hermosa, seductora e inteligente, ha muerto recientemente y las personas con las que se relacionó en un momento de su vida siguen adelante sin ella. Sus vidas se entrecruzan desde el odio o el afecto, desde la amistad o el desprecio. Pero ella sigue ahí, como viéndolos desde algún lugar del universo jugar a policías y ladrones. Entre ellos se establece un juego de tronos, en el que la mayoría termina mal, siguiendo los pasos de la mujer admirada.

Novela intensa, realista, magníficamente trazada y resuelta, que apunta temas de rabiosa actualidad como el derecho a la eutanasia, el derecho a la privacidad, y otros más imperecederos, como el fracaso, la autoestima. Sus últimas páginas se desarrollan en Amsterdam, ciudad que invita al suicidio asistido, a la serena aceptación de que la vida, a veces, no merece ser vivida.

De proporciones cortas, Amsterdam (Anagrama) es una novela, sin embargo, perspicaz e inteligente a la hora de describir a los personajes que intervienen en esta tragedia que acaba mal, incluyendo de manera especial a la muerta, con ribetes shakesperianos, en la sociedad inglesa actual. Creo que Ian Mcewan es el escritor que mejor describe ese lado de la realidad, mientras que Nick Hornby nos muestra el lado cómico de la misma. Dos caras de una misma moneda, tal vez, diferentes y, al mismo tiempo, complementarias. Quien quiera entender el carácter diferencial de ese país brumoso, debería leerlos a los dos. Juntos o por separado.



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